Misión

Organización ciudadana dedicada a preservar aves mexicanas en riesgo de extinción www.txori.org

miércoles, 11 de julio de 2018

Que la nueva SEMARNAT inicie el Programa Nacional para el Rescate de los Psitácidos y su Hábitat


Mtra. Josefa González Blanco Ortiz Mena, futura titular de la SEMARNAT (Foto: El Economista)

Además de su importancia cultural e histórica y del potencial económico que supone su atractivo en actividades ecoturísticas como la observación de aves, los psitácidos (pericos, loros, cotorras y guacamayas) son vitales en los ecosistemas que ocupan; al forrajear y alimentarse en las copas de los árboles ayudan a fertilizar los suelos, a proporcionar nutrientes a muchos de los organismos que viven en el sotobosque y algo que es fundamental, a dispersar semillas, propiciando así la regeneración natural de los bosques y las selvas, lo cual contribuye a reducir el impacto del cambio climático global. Por lo anterior sabemos que si cuidamos las poblaciones silvestres de estas aves (“especies paraguas”) también protegeremos a otros organismos que comparten el hábitat. Lamentablemente las 22 especies de psitácidos mexicanos se encuentran bajo alguna categoría de riesgo debido a la destrucción de su hábitat y al tráfico ilegal de fauna silvestre.  

En Fundación Ornitológica Txori reiteramos la necesidad de crear el Programa Nacional para el Rescate de los Psitácidos y su Hábitat (PRONAPSI), confiamos que la nueva Semarnat, cuya titular será la maestra Josefa González Blanco, quien conoce muy bien la problemática, atienda nuestra propuesta y promueva la creación del PRONAPSI.

El PRONAPSI es una iniciativa que articula la conservación de especies en riesgo de extinción con la restauración de ecosistemas y el desarrollo social, vinculando a todos los actores involucrados; es decir, instancias de gobierno municipal, estatal y federal, comunidades, instituciones académicas, organizaciones civiles y privadas, para que de forma estrecha y coordinada trabajen en las siguientes acciones:

1. Detener la deforestación, especialmente en aquellos corredores biológicos en los que todavía hay presencia de poblaciones silvestres de psitácidos. Identificar estos sitios, protegerlos y, en su caso, restaurarlos debe ser una prioridad.

2. Fomentar e incentivar entre la comunidad científica y académica el estudio de los psitácidos y el ecosistema que ocupan, estableciendo como prioridades la ubicación geográfica de las poblaciones, el estado de conservación que guardan y la problemática concerniente a cada una de ellas. Asimismo, el diseño de alternativas productivas que, a través de la conservación, favorezcan a las comunidades humanas que comparten el hábitat.

3. Fomentar e incentivar la búsqueda de mecanismos sociales, legales y económicos que fortalezcan la protección de las psitácidas y su hábitat. Rescatar los aspectos históricos, culturales e intangibles relacionados con ellas. Encontrar alternativas socioeconómicas que desincentiven el tráfico y comercio ilegal de las especies psitácidas, así como la destrucción de su hábitat. Promover actividades económicas sostenibles basadas en la apreciación y uso responsable de la naturaleza.

4. Establecer programas sociales municipales que vinculen la conservación de los psitácidos con las comunidades humanas que comparten el hábitat. Promover la educación y proporcionar capacitación permanente para desarrollar proyectos de aviturismo, turismo comunitario y/o rural. Lo anterior considerando las características particulares de cada comunidad, facilitándoles el acceso a recursos financieros y promoviéndolas como destinos de ecoturismo.

5. Reforzar la vigilancia, principalmente en los sitios de anidación, e incentivar la protección y denuncia ciudadana.

6. Combatir decisivamente a las redes de tráfico ilegal, poniendo especial atención en carreteras, puertos, aeropuertos, centrales camioneras y mercados tradicionalmente señalados por comerciar con fauna silvestre.

7. Levantar un inventario actualizado de los ejemplares en cautiverio y a partir de este buscar estrategias reproductivas, sobre todo en el caso de las especies que corren más riesgo, como el perico cabeza amarilla (Amazona oratrix).

8. Fomentar entre propietarios de mascotas y UMA el registro de psitácidos nativos, y en su caso el intercambio de ejemplares cautivos con fines reproductivos.

9. Mejorar la comunicación entre las autoridades competentes y las UMA dedicadas a la conservación de psitácidos.

10. Prohibir definitivamente la importación de aves cuyo origen sea silvestre, en especial especies exóticas catalogadas como invasoras.

11. Promover e incentivar entre las UMA intensivas la crianza de aves psitácidas nativas, sobre todo las especies endémicas y las mayormente amenazadas.

12. Diseñar y establecer un fondo financiero con recursos públicos y privados que permita sostener al PRONAPSI.

13. Apoyar e incentivar con recursos económicos y humanos a las UMA que crían en cautiverio aves psitácidas mexicanas con fines de conservación.

14. Promover y apoyar los proyectos técnicamente viables, cuyo principal objetivo sea la crianza-liberación de psitácidos (aviarios y/o santuarios) con la finalidad de restaurar poblaciones y ecosistemas.

jueves, 30 de marzo de 2017

RESPECTO A LA INICIATIVA GENERAL DE BIODIVERSIDAD


Opinión de Fundación Ornitológica Txori en relación a la Iniciativa General de Biodiversidad propuesta por la senadora Ninfa Salinas del Partido Verde Ecologista de México y a las discusiones que al respecto se han generado entre las comunidades ambientalista y conservacionista del país.

1. Coincidimos en que la iniciativa contiene incongruencias y omisiones graves. Si se aprueba así generará mayores riesgos de conservación a las especies actualmente protegidas por la Ley General de Vida Silvestre (LGVS) y también a los ecosistemas naturales en los que habitan las reducidas poblaciones silvestres que aún existen.

2. Creemos que es preferible actualizar la ley vigente, revisándola periódicamente para adecuarla a las circunstancias que en su momento lo ameriten.

3. En cuanto al artículo 60 Bis 2 de la LGVS, relativo a las aves psitácidas, creemos que aún no existen las condiciones para levantar las prohibiciones en él establecidas.

4. Coincidimos en que es prioritario conservar in situ a las poblaciones de las 22 especies de psitácidos mexicanos. Sin embargo, la crianza en cautiverio con fines de conservación, restauración e investigación no debe menospreciarse, al contrario, es necesario incentivar a los criaderos legalmente establecidos que han tenido éxito en la reproducción de especies nativas. Al respecto cabe mencionar casos como los del cóndor de California y la guacamaya roja, especies que de no haber sido por la crianza en cautiverio estarían a un paso de desaparecer; o la paloma de Socorro, extinta en la naturaleza, pero con una esperanzadora población en cautiverio.

5. Aclaramos que no todos los criaderos de psitácidos (UMA) incurren en prácticas dolosas o con fines meramente mercantilistas, de hecho, hay varios que no realizan actividad comercial alguna, se financian con recursos privados y sus principales propósitos, además de la reproducción, son el rescate, la investigación y la educación ambiental con fines de conservación y restauración.

6. Estamos convencidos de que el punto clave para detener el tráfico de psitácidos es desincentivar su demanda como mascotas, en ese sentido la educación es fundamental para lograrlo.

7. Dada la precaria situación de las poblaciones silvestres de pericos, loros, cotorras y guacamayas, reiteramos que es necesario establecer un Programa Nacional para el Rescate de los Psitácidos y su Hábitat (Pronapsi), tal como lo propusimos a la Comisión Ordinaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Senado de la República en noviembre de 2012 (www.txori.org/doc121130).

Zapopan, Jalisco. Marzo 28 de 2017

miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Cómo alimentar a los psitácidos en cautiverio?



Por: Eva B. Prado y Víctor Busteros
Fundación Ornitológica Txori © 2016
Foto: UMA Aviario Txori

La alimentación en cautiverio es uno de los temas más debatidos entre los expertos en aves psitácidas. De hecho, es un asunto bastante espinoso para los avicultores en general, quienes suelen enfrascarse en acaloradas discusiones sobre las dietas de los plumíferos que crían en sus aviarios. Cada avicultor asegurará tener la mejor fórmula basándose en su experiencia personal y difícilmente cambiará de opinión, aun cuando existan argumentos científicos que lo contradigan.

     La realidad es que la gran mayoría de las especies de aves psitácidas son tan omnívoras como los seres humanos. En el medio natural su dieta está condicionada a lo que pueden encontrar en el entorno, y claro, ello dependerá de la época del año y de las circunstancias asociadas; por lo tanto no siempre comerán lo mismo, su dieta variará a lo largo de las estaciones. También es importante tomar en cuenta que se alimentan de modo nómada y oportunista. Bajo estos preceptos se obtiene el primer criterio para establecer una dieta rica y balanceada para las psitácidas en cautividad.

     La variedad, calidad y cantidad de los alimentos son condicionantes fundamentales si lo que se desea es lograr una nutrición óptima para mantener física y emocionalmente sana a la psitácida. Por supuesto cada especie tiene necesidades y gustos particulares, por lo que siempre es recomendable primero investigar cuál es su dieta en la naturaleza y en la medida de lo posible procurar replicarla. Igualmente se debe considerar que las necesidades calóricas y vitamínicas de las aves son diferentes dependiendo de la época del año. Lo mismo sucede durante el apareamiento, postura, incubación y crianza, etapas en que ambos padres necesitan consumir mayor cantidad de proteínas y calcio para así garantizar el éxito de la nidada.

     Establecer una dieta adecuada para las aves psitácidas en cautiverio suele ser una tarea que demandará tiempo y paciencia, ya que son tan quisquillosas como niños pequeños en cuanto a la comida que se les ofrece: comerán golosinas hasta saciarse y despreciarán todo lo demás. Si bien ya existen diversas marcas comerciales de alimento procesado en croqueta o pellets (pienso) especialmente formulado para las especies más populares de pericos, loros, cacatúas y guacamayas, estos productos −generalmente costosos en México− no sustituyen ni a las frutas y verduras frescas, ni a otros alimentos naturales indispensables para mantener en buen estado a las aves, en todo caso son un valioso complemento alimenticio.

     Un conocimiento primordial para quienes cuidan aves psitácidas en cautividad es saber qué alimentos deben limitarse o no suministrarse por ser potencialmente dañinos para ellas. Por ejemplo, las semillas o pipas de girasol se deben limitar, pues consumidas en exceso les ocasionan enfermedades crónicas como obesidad y síndrome de hígado graso. Asimismo los alimentos procesados con alto contenido de sodio, ya que les provocan afecciones cardiovasculares, renales y hepáticas.

     Entre los alimentos que por ningún motivo deben ofrecérseles (son tóxicos para ellas) están: el epazote, el perejil, el aguacate, la col, la leche y el chocolate. El jitomate, el cilantro, la sandía, la papa cruda y la calabaza cruda tampoco son recomendables. Igualmente hay que tener mucho cuidado con las plantas a las que pudieran tener acceso en sus recintos, pues las psitácidas se sienten muy atraídas por algunos brotes y flores que ellas ven como suculentos bocadillos pero que son sumamente venenosos, tal es el caso de las azaleas y los rododendros, plantas ornamentales muy populares en jardinería.

Las 5 sugerencias de Fundación Ornitológica Txori para alimentar psitácidas mexicanas en cautiverio son:

1. Alimentos que pueden consumir diariamente:

     Papaya, manzana (sin semilla), guayaba, pepino, naranja, zanahoria, chile. Unos granos de maíz pre-cocido, un cacahuate, algunas semillas de girasol, cereal de trigo o avena, o croquetas para pericos.

2. Alimentos complementarios (dos a cuatro veces por semana):

     Melón, plátano, piña, pera (sin semilla), pimiento morrón (verde, rojo o amarillo), espinaca, chícharo pre-cocido, ejote pre-cocido, brócoli pre-cocido, germinados de alpiste, frijol o soya. Sopa de pasta (baja en sodio), tortilla de maíz, lenteja cocida, frijol cocido, arroz cocido, garbanzo cocido.

3. Alimentos de una o dos veces al mes:

     Huevo de gallina cocido, pollo cocido (sin sal), pescado asado (sin sal), hueso de jibia, pan integral tostado con miel.

4. Alimentos de temporada y ocasionales:

     Durazno, mango, higo, ciruela, mandarina, lima, fresa, uva, tuna, zapote, guamúchil, guanábana, anona, kiwi, capulín, coco, almendro, dátil, cocoyul, nuez, piñón.

5. Flores, ramas y hojas para forrajear:

     Rosal, bugambilia, malva, girasol. Todas las flores, hojas y ramas de los frutales comestibles antes señalados.

Notas adicionales:

a). La cantidad de semillas de girasol se puede determinar en base a la actividad cotidiana del ave y a la variedad de alimentos que consuma. Por ejemplo, un ave que tiene posibilidad de volar en su recinto podrá consumir más semillas, igual aquellas que no desprecien los demás alimentos que se les proporcionen.

b). Los alimentos cocidos deben prepararse sin sal, ya que el sodio en exceso es nocivo para las aves.

c). Las frutas, verduras, flores y hojas pueden servirse enteras, partidas por mitad o en trozos pequeños; es recomendable no quitarles la piel o cascara, por ello es indispensable lavarlas previamente. En el caso de la manzana y la pera es importante retirar las semillas, ya que pueden ser tóxicas para las aves.

d). Es recomendable complementar la dieta con un suministro periódico de vitaminas.

e). Las aves siempre deben tener a su alcance agua limpia y fresca para beber.